LA DESIGUALDAD ECONÓMICA QUE AFECTA A LAS MUJERES: Un problema social que solo puede solucionarse desde el Estado

Escrito por Ana Leydis Jiménez de Molar. Politóloga y escritora

El desarrollo de la vida social económica y política de las mujeres en Paraguay ya venía siendo muy precaria y desalentadora antes de la llegada de la pandemia, esto es así, porque a nivel país tenemos una economía subdesarrollada, enfocada en la agro-producción, con altos índices de informalidad laboral en todos los sectores productivos, un sistema educativo precario y excluyente, y la pobreza que afecta a millones de personas.

De acuerdo a los datos del Encuesta Permanente de Hogares del año 2019, las diferencias entre hombres y mujeres en el empleo, el salario y la participación política claramente desfavorecen a las mujeres en Paraguay:

  • De cada 10 hombres, 8 integran la fuerza laboral, mientras que de cada 10 mujeres aproximadamente 6 forman parte de la misma. La tasa de desempleo alcanzó 5,6%, siendo las mujeres las más afectadas: el 7,7% de ellas estaban desempleadas en comparación con el 4,1% de los hombres.
  • Con respecto a la población ocupada según categoría ocupacional, los hombres se concentran en dos categorías: Empleado/Obrero Privado (48,3%), seguido de Trabajador por Cuenta Propia (30,2 %), mientras que la categoría Cuenta Propia agrupa a la mayor proporción de mujeres (31,1%), en segundo lugar, la categoría de Empleado/Obrero Privado (26,1%) y, en tercer lugar, la categoría Empleado Doméstico (17,0%)
  • El ingreso promedio mensual de la población ocupada asciende a aproximadamente 2 millones 300 mil guaraníes, el ingreso promedio de los hombres es de 2 millones 500 mil guaraníes y el de las mujeres es de 2 millones guaraníes, con una brecha en los ingresos de alrededor de 500 mil guaraníes a favor de los hombres. Teniendo en cuenta las categorías ocupacionales, las diferencias más importantes se dan entre las personas que trabajan como independientes, dónde la diferencia es de 775 mil guaraníes a favor de los hombres.

Por otra parte, se sabe que las mujeres apenas tienen acceso a las instituciones financieras porque sus actividades laborales no les permite, ya que principalmente trabajan por cuenta propia.

Según los datos publicados por el Banco Central del Paraguay a finales del 2019, solo un 40 % de las mujeres pudieron acceder a créditos que supone un total de 1.230.125 mujeres, por su parte los hombres beneficiados fueron el 55% que representan un total de 1.706.352.

Con la pandemia se ha visto que, para cubrir la alimentación de innumerables mujeres y niños, en muchas localidades han tenido que recurrir a las ollas populares, si bien es cierto que el Estado ha proveído de pagos de subsidios, hay que decir que fue insuficiente, por varios motivos. Primero, por la cuantía diminuta y segundo por la cobertura poblacional desigual que tuvo.

¿A esta situación tan desigual y marginal que sufren las mujeres paraguayas, como reaccionarán las autoridades desde las instituciones públicas? Porque, estamos ante un fenómeno que requiere de una intervención integral en todos los ámbitos, sociales, económicos y políticos. Un problema social que no se podrán solucionar con parches y menos aun con instituciones que están permeadas por la corrupción.

Desde mi punto de vista, es de suma urgencia que desde el Estado se planteen Políticas Públicas integrales que aborden soluciones al problema de la educación y formación adecuada de las mujeres para que puedan insertarse en trabajos más seguros, la creación de nuevas fuentes de trabajo capaces de absorber la mano de obra femenina, mediante la industrialización sostenible.

El acompañamiento continuo y fortalecimiento a las mujeres de las zonas rurales de tal forma que puedan obtener mas seguridad alimentaria y familiar.

Por otro lado, se debe aumentar el salario mínimo actual vigente que gracias a la diminuta cuantía las familias apenas pueden educar a sus hijas e hijos, que al mismo tiempo también beneficiaran a las empresas porque habrá más capacidad de consumo y todo el mercado se verá más dinámico.

Además, se sabe por varios estudios publicados que existen 1.700. 000 personas que viven en situación de pobreza, con menos de 10. 000 guaraníes al día, para paliar este problema que cada vez va en aumento, el Estado debería eliminar la corrupción imperante de las instituciones destinar realmente los recursos a los problemas, una posible solución sería ampliar los subsidios estatales a estas familias hasta que puedan levantarse de la pobreza en la cual están atrapadas. Porque mientras existan grandes desigualdades, que se traducen en injusticias, un país como es el nuestro siempre se verá impedido de desarrollarse de forma equilibrada.

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