El «Gusano» que se codeó con faranduleros y políticos paraguayos y luego fue catalogado como asesino serial

En la mañana  de 27 de agosto del año 2004, en la zona de Laguna Grande (San Lorenzo) unos vecinos encontraron dos llamativos tambores de 200 litros que expedían olores desagradables.

Alertaron a la policía y una comitiva policial y fiscal llegó al lugar. Una vez abierto los tambores, hallaron los cuerpos de Eduardo Maciel y de Graciela Méndez. Ambos estaban desaparecidos desde hacía 11 días.

Todas las sospechas apuntaron al empresario argentino Luis Raúl “el Gusano” Menocchio, porque había sido la última personas que había estado con ambos.

El nombre de “El Gusano” Menocchio ya había ganado estado público cuando fue denunciado por estafa por vender señales pirateadas de canales de cable, en su proveedora que operaba en Fernando de la Mora y Encarnación.

Pero, ¿Quién era El Gusano?

Luis Raúl Menochio, más conocido como el «Gusano» Menocchio, nació en Posadas, Argentina. Provenía de una de las familias más poderosas de la provincia de Misiones. Su padre era propietario de uno de los más importantes puertos yerbateros de la región, lo que le permitió a Luis Raúl, crecer en medio de lujos y comodidades.

Estudió en unos de los mejores colegios y se lo recuerda como un alumno destacado en su época de estudiante, pero también se destacaba por su soberbia haciendo ostentación del poderío de su familia.

Fue enviado por sus padres a Resistencia (Chaco Argentino) supuestamente para estudiar, pero al parecer nunca se inscribió en ninguna universidad. Allí conoció a quien sería su esposa. Vivieron unos años en Posadas y luego se mudaron a Paraguay. Finalmente, la mujer lo abandonó y retornó a Resistencia con sus hijos. Menocchio por su parte, luego de este hecho, se habría ido a vivir un tiempo al Brasil.

En los años ‘80 todo el poderío de la familia Menocchio en Posadas se vino abajo, cuando el padre fue acusado de un gran fraude. Esto los obligó a salir de la Argentina. Estuvieron por Brasil y México y finalmente toda la familia se reunió en Paraguay.

Luis Raúl retornó a Paraguay en 1992 y se presentó como un gran empresario. Empezó a moverse dentro de un selecto grupo de la farándula local, rodeado siempre de modelos y vinculándose con personas del entorno del poder político de ese entonces.

NEGOCIADO CON EL MINISTERIO DE AGRICULTURA Y GANADERÍA

Sistema de Área Protegida (SAP) es una de las empresas que fundó Menocchio y en su momento se convirtió en una de las empresas de seguridad privada más importante del país, llegando inclusive a firmar un convenio con el Ministerio de Agricultura y Ganadería, durante el gobierno de Juan Carlos Wasmosy, supuestamente para controlar el tráfico de rollos.

Por este negociado, la empresa del Gusano debía cobrar la friolera de 50 mil dólares mensuales, pero poco antes de las elecciones presidenciales en abril de 1998 se pagó todo en un solo pago por un “servicio” que nunca se prestó.

El ex ministro del Interior y vocero del gobierno de Wasmosy, Carlos Podestá (ya fallecido), el entonces jefe de la Policía, Crio. Gral. Mario Sapriza, y el ex director de Orden y Seguridad de la institución, Crio. Gral. Manuel Aquino fueron los nombres mencionados de haber participado en dicha empresa, que quebró y dejó de operar en 1998. El negociado con el dinero público, como tantos otros, quedó impune.

El Gusano por su parte siguió con sus grandes proyectos empresariales. En el 2000 fundó una empresa de televisión por cable. Pero fue denunciado por piratear señales de algunos canales y su empresa nuevamente se vino abajo. A pesar de ello, el Gusano seguía gozando de buena posición económica, llegando a moverse en aviones privados con guardaespaldas, y organizaba fiestas, invitando a conocidos personajes de la farándula argentina, según se supo.

DESAPARECIDOS DE PUERTO MADERO

En la madrugada del 16 de agosto del 2004, Luis Raúl Menocchio llegó al Pub Puerto Madero, que era un antro muy popular en aquella época. Esa madrugada estuvo compartiendo unos tragos y unas partidas de billar con su compatriota y propietario del local, Eduardo Maciel. Este último estaba, esa noche, en compañía de la joven Graciela Méndez, de 19 años.

El encuentro terminó a las 7:30 de la mañana, y a esa hora Eduardo Maciel y Graciela Méndez subieron con el Gusano a la camioneta de este último y esa fue la última vez en que fueron vistos Graciela y Eduardo.

Se denunció la desaparición de ambas personas y empezó la búsqueda. Con pasmosa tranquilidad el principal sospechoso dio la cara, y acompañaba los allanamientos de la policía.

La huida de Menocchio fue grabada por las cámaras de televisión, en frente al fiscal que estaba haciendo la investigación y los policías que acompañaban el allanamiento.

La última foto de Luis Menocchio, luego de pedir permiso al fiscal para contactar con su abogado. Luego se esfumó. Foto: diario Ultima Hora

El 21 de agosto se realizaba el allanamiento de su mansión en el Barrio Mburucuyá de Asunción. Con mucha tranquilidad Menocchio pidió permiso al fiscal para ir a contactar con su abogado.

Las cámaras de televisión que transmitían en directo el allanamiento filmaron el momento en que el principal sospechoso subía a su camioneta y abandonaba el lugar. Nadie sabe cómo salió del país, pero era seguro que tuvo el apoyo de las máximas autoridades responsables de la seguridad en la época, con quienes se codeaba constantemente.

El fiscal que lo dejó ir, José Luis Silva, fue destituido por el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrado, pero después declaró que fue víctima, porque estaba hurgando en las cuentas de Menocchio y que recibía presiones y amenazas de muchos poderosos.

El 27 de agosto fueron encontrados los cuerpos de Eduardo y Graciela con rastros de haber recibidos disparos en el pecho y en la cabeza. Habían sido colocados en dos tambores de 200 litros, que luego fueron rellenados con ladrillos, cementos y hasta dos baterías viejas.

El Gusano, mientras tanto, desapareció del mapa. Se llegó a pedir a la Interpol su captura. Circulaban rumores que andaba por México o que se había mudado al Brasil.

CRIMEN EN CORRIENTES

El 10 de marzo del 2005, el cuerpo del cineasta y productor de televisión argentino Claudio Nozzi apareció en el río Paraná, en la zona de Corrientes (Argentina). Tenía rastros de haber sido asesinado a balazos. Su cuerpo fue envuelto con cadenas, atado a un ancla y arrojado al río. Sin embargo, no funcionó el sistema y el cuerpo flotó.

Se supo que unos días antes había estado en un hotel de Posadas en compañía de una persona de nombre Hugo Jara.

El mismo día del hallazgo, la policía, que había desplegado un operativo de búsqueda de Nozzi , cuya desaparición había sido denunciada por la familia, encontró en aguas del río Paraná un yate, donde Hugo Jara, en compañía de su novia practicaban sky acuático.

Las reacciones sospechosas de Jara llamaron la atención a los policías argentinos, y detuvieron a Jara, su novia y un tal Luis Ramírez, supuesto cocinero del yate. Ya en la comisaría se pudo comprobar que Jara era nada más y nada menos que Luis Raúl Menocchio, quien se había sometido a varias cirugías para cambiar de rostro.

Cuatro años después, en el 2009 la justicia argentina dejó en libertad a Menocchio, porque no habían hallado pruebas contundentes de que haya sido el autor de la muerte de Nozzi.

EN EL CHACO ARGENTINO

No se supo más nada del Gusano, hasta que el 13 de enero del año 2011, un ganadero del Chaco Argentino de nombre Manuel Rosseo y su cuñada Noelia Bartolomé aparecieron muertos después de haber sido terriblemente torturados. El administrador de la estancia llamado Sergio Berg, sobrevivió a las torturas y al recuperarse identificó al Gusano Menocchio como una de las cuatro personas que la noche del crimen había llegado a la estancia.

Según algunas publicaciones, el Gusano habría entregado 6 millones de dólares a Rosseo por la compra de 50 mil hectáreas de su campo y se sospecha que aquella noche habría ido a la estancia para recuperar ese dinero.

Luego de este hecho se dictó una nueva orden de captura y Menocchio fue detenido. Tras su detención se presentaron nuevas pruebas de su vinculación con el crimen de Nozzi y fue llevado a juicio.

El 30 de mayo del 2012, Menocchio, apodado “el Gusano” o “el hombre las mil caras”, por la prensa argentina, fue condenado a cadena perpetua.

En el 2013 le dieron una segunda cadena perpetua, por el crimen de Manuel Rosseo y Nélida Bartolome.

Por los asesinatos cometidos en Paraguay jamás fue juzgado y sus estafas también quedaron impunes. Luego de un supuesto intento de fuga El Gusano fue trasladado a la cárcel de Chubut, donde cumple su condena.

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