Don Ceferino… y la rabia de las abejas

Don Ceferino es de la ciudad de Paraguarí. Es apicultor. Vive a orillas del cerro Mbatovi. A sus 72 años, sigue recorriendo con su “miel pura, natural de producción casera”. Tiene una sabiduría asombrosa. Es una especie de Chamán, poeta y filósofo, con una admirable sensibilidad y capacidad de análisis. Había formado parte de las Ligas Agrarias Cristianas, en santa Rosa Misiones, hasta aquel fatídico 15 de abril de 1976 cuando la policía de la dictadura stronista asesinó, degollando frente a su familia, a don Silvano Flores Ortellado”, -me había contado en una oportunidad, con lágrimas que dibujaron tristes brillos en los ojos.

A don Ceferino hoy le preocupa la precariedad de la salud para enfrentar la pandemia en su comunidad. -Nuestro Hospital regional de Paraguarí, no está equipado para esta pandemia. Ni para esta ni para otras enfermedades graves-. -me dice y ríe con ironía-. «Ya es pobre de por sí, porque no tenemos muchos médicos ni equipamientos; y lo que escuché estos días es que no hay sala de terapia intensiva. ¡Te imaginas, creo que somos casi 300 mil habitantes y en nuestro hospital no hay una sola sala de terapia intensiva!!!», expresa con estupor-.

Paraguarí tiene 255 autoridades

-El problema de la salud en nuestro país es grave, -coincidimos ambos-. Pero, ¿por qué eso?,¿Quiénes deberían gestionar esto? ¿Para qué elegimos autoridades? ¿Cuántos gestores públicos, políticos electos tenemos en cada departamento del país?, nos preguntamos y nos pusimos a hacer el siguiente cálculo:

-Tomemos Paraguarí, como ejemplo: Para empezar, hay 4 diputados que representan al departamento. Y, supuestamente, estos deben trabajar por el desarrollo del departamento a quien representan. Por otro lado, el departamento de Paraguarí tiene 18 municipios. Lo que significa que tiene 18 intendentes. Los 18 municipios tienen 216 concejales municipales, si le calculamos un promedio de 12 Concejales por municipio. Tenemos un Gobernador departamental y creo que hay 16 concejales departamentales. Por tanto, incluidos los 4 diputados, elegimos 255 autoridades para que trabajen por nuestras comunidades y departamento, sin contar los séquitos de secretarios, asistentes y funcionarios que pagamos con nuestros impuestos.

-Nosotros elegimos personas para que nos representen, para que gestionen para nosotros; pero, mientras ellos ganan, se enriquecen, se llenan los bolsillos, nosotros ni siquiera tenemos médicos, ni equipamientos en nuestros hospitales. Y esto no es sólo en el departamento de Paraguarí, es así en todo el país.

-El problema don Ceferino, -le digo yo – es que seguiremos teniendo esta clase de políticos y gobernantes mientras haya gente que los vote.

Los políticos se llenan los bolsillos con el dinero robado a los bolsillos de la gente. Y parte de Ese dinero les sirve para comprar los votos de la gente a quien roba»

Don Ceferino, apicultor de Paraguarí.

Es cierto, -dijo Don Ceferino- pero a estas alturas la culpa ya no es solamente de quienes votan a esa gente. Hay todo un sistema político y judicial que permite, promueve y persuade. Resulta que los políticos se llenan los bolsillos con el dinero robado a los bolsillos de la gente. Y parte de ese dinero les sirve para comprar los votos de la gente a quien roba; y a quien tiene, por cierto, sumida en la pobreza y la ignorancia. La corrupción y la impunidad son los que mantienen al sistema. Y viceversa. Y el modelo corrupto y prebendario se refuerza a través de una educación mediocre y una pobreza que haga manipulable a la gente. Por eso tenemos en casi todas las ciudades a políticos que roban inmoralmente y tienen detrás a sus seguidores y defensores. Y esa gente llega a ser intendentes, parlamentarios, ministros y hasta presidente de la república. Y lo peor es que la corrupción, es decir este modelo de política, logra inocularse en todos los sectores. Ya no importa colores ni ideologías. Así logra mantenerse.

– ¿Y qué podemos hacer? –le pregunto- Que debe pasar para terminar esto?

– ¡En primer lugar, despertarnos! Y creo que la rabia la irritación extrema por la ya desvergonzada e inmoral de esta clase política y grupos empresariales corruptas, está despertando a la gente… El robo descomunal y frente a esto la impunidad está empezando a crear rabia…y cuando la rabia está en aumento necesariamente pasará lo que las abejas…¿Sabes por qué atacan las abejas? –me pregunta- – No, no sé- -le digo.

¿Porqué atacan las abejas?

– Las abejas solamente atacan cuando se sienten atacadas. Cuando sienten que su sobrevivencia, su panal y sus hermanas están en peligro. Por ejemplo, algunos olores que indican peligro de ataque y depredación a la colmena incitan el instinto defensivo e irritan a las abejas. El olor al gasoil, naftas, insecticidas, perfumes, son algunos de ellos…

-Y aquí, cada día huele más a podrido. Y si esto no cambia ya, despertará la rabia de las abejas.

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