Covid-19 o una forma de guerra universal

El 31 de diciembre de 2019, desde el municipio de Wuhan en la provincia de Hubei, China, se expande como una explosión de bomba atómica la información de casos de neumonía con etiología desconocida. Es decir, hay enfermos que no pueden respirar y otros ya muertos y nadie sabe de qué y miles sin signos de enfermedad, pero contagiados.

Y se disparó la alarma mundial, rápidamente las autoridades sanitarias del planeta, la Organización Mundial de Salud (OMS) toma cartas en el asunto y en vistas que el brote se propagaba para el 30 de enero con 9.700 casos en China y 106 en 19 países, la OMS declara emergencia de salud pública Internacional.

Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS expresaba con mucho dramatismo el 11 de marzo de 2020, al momento de declarar pandemia “En los próximos días y semanas esperamos que el número de casos, de muertes y de países afectados aumente aún más”. Esta lacónica expresión sobre el panorama denotaba además incertidumbre y una situación trágica con oscuro panorama, implica declaración de estado de guerra mundial, contra un aún desconocido enemigo.

Al mismo momento surgieron voces disconformes con la declaración de pandemia, más aún con la metodología impuesta para combatirla, pues la carencia de medicamentos y el desconocimiento del causante de la enfermedad, transmitió temor por una parte y un rápido acatamiento a los dictados de la OMS para enfrentar la situación. Y todos los gobiernos asumen la metodología diseñada por la OMS.

2. Estado de guerra

Enfrentar a un enemigo invisible que penetra en el cuerpo y allí se multiplica, en un proceso llamado replicación, para  desde dentro del cuerpo humano atacar, destruir y eventualmente llevar a la muertes, no es fácil, más aún cuando no es considerado siquiera un ser vivo, no es un ente inerte y tampoco un ser con vida, ni lo uno ni lo otro. Enemigo este que es el Virus, que originalmente significa Toxina.

Todos los estados miembros de la ONU y adheridos a la OMS – este último se constituye en estado mayor- declaran ESTADO DE GUERRA y adoptan metodologías concordantes con la circunstancia. Se nombran a los jefes que estarán al frente de la defensa, si eso, defensa, pues al enemigo no se le puede atacar y derrotarlo, solo con un buena defensa, cumpliéndose así uno de los postulados de toda guerra… Una buena defensa es el mejor ataque.

Comandante para la circunstancia bélica, el ministro de salud, que en el caso paraguayo recibe el título de CAPITAN GENERAL, oficiales superiores y subalternos, Médicos y enfermeras. El primer relevamiento constata carencia de medicina y lugar de recuperación de los heridos graves, no se cuenta con insumo ni materiales, falta de camas hospitalarias, escasísimo número de terapias intensivas y falta de parapetos para los oficiales asignados a los cuarteles/ hospitales. En el caso paraguayo resaltando la deficiencia y carencia de un sistema de salud apropiado incluso para en tiempo de paz. 

Método de Defensa

Casi todos los estados en si – miembros de la ONU – asumen la situación de guerra y aceptan como suyas las orientaciones del Estado mayor -OMS-  y se preparan para recibir heridos graves y bajas constantes, que según decían podrían alcanzar números siderales en la población y reducirla en una mínima expresión numérica. Es decir solo se preparan para la defensa, muy pocos para el ataque.  

Una de la medidas tomadas es la de (1) AISLAMIENTO DOMICILIARIO O CUARENTANA,  es decir encerrar a las posibles víctimas en sus casas. Visto desde el punto de vista de la defensa, es aislar a la población para no exponerla al enemigo. Desde la visión del enemigo, tiene a millones de prisioneros en sus propias casas, sólo con amenazas.

Otra medida tomada es la de (2) LIMPIEZA, no por la limpieza misma, sino porque el virus/enemigo/toxina es muy escurridizo y puede invadir el cuerpo de la persona a través de la piel y  las manos. Artículos para este menester; alcohol, jabón, pañuelos, lavandinas y cuanto pueda repeler al enemigo.

(3) USAR TAPABOCAS, con el propósito de impedir que el virus/toxina excretado vía estornudos invada el medio ambiente. Hubiera sido mejor que las personas no estornudaran ni bostezaran, tampoco que hablaran mucho.

 (4) DESINFECCION TOTAL. Todo objeto a tocar, llámese picaportes de puertas y ventanas, pisos, escobas, cucharas e infinidad de objetos deben ser desinfectados antes o después de ser manipulado… en esos lugares puede estar el enemigo.

(5) CAMBIO DE VESTIMENTA, toda persona que por algún motivo deba salir de su  confinamiento, al regresar debe bañarse y cambiarse de vestimenta para impedir cualquier posibilidad de contagio/ataque del virus/toxina.

6. MANTENER DISTANCIA PERSONALES. Nada de arrumacos, ni saludos ni despedidas efusivas, ni besos ni abrazos, nada de visitas. El otro, el amigo, el vecino, el pariente, son considerados aliados/ transmisores del enemigo. Niños y ancianos son calificados como población de alto riesgo por lo tanto nada de estar cerca uno del otro. El amor, la ternura, las muestras de cariño pueden esperar. Mínimo mantener una distancia de 2 metros unos del otro. 

7. AISLAMIENTO TERRITORIAL. Cada país del planeta, donde el enemigo llega a incursionar, se aísla de sus vecinos, cierran sus fronteras, se prohíbe todo tipo de transporte transfronterizo, nada de vehículos terrestres, marítimos o aéreo. Solo y bajo estricto control vehículo que transportan alimentos e insumos para la defensa.

Descubriendo al Enemigo

Desde que la explosión informativa llegara a todos los rincones del planeta, comenzó una búsqueda e identificación del enemigo que pasó a denominarse CORONAVIRUS, que haciendo gala de «la corona» impuso medidas coercitivas a gobernantes y gobernados, a humildes y soberbios, a  ricos y pobres y arrastrando a la muerte, en especial, a personas adultas ya enfermas.

CORONAVIRUS, es el nombre genérico, dicen que pertenece a unas 7 familias de virus/toxina causante del resfrío común, por lo tanto familiar y conviviendo con la especie humana desde tiempos inmemoriales. Y he ahí el problema. Por ser familiar y proveniente de épocas remotas, los nuevos hermanos CORONA pertenecen a otras cepas, por lo tanto parecidos pero no idénticos a los anteriores.

En Wuhan se lo denominó simplemente coronavirus/wuhan luego se los identificó y se detectó que es casi idéntico al  SARS-COV que causó – solo epidemia en sudeste Asiatico – en el año 2003 más de 8 mil infectados con la enfermedad denominada Síndrome Respiratorio Grave/coronavirus. Este Corona no causó una pandemia, es decir no fue declarada la guerra universal.

Pero el hermano menor, o eventualmente – primo – que apareció por Wuhan es mucho más bravucón, soberbio, altanero y pedante, velozmente se propaga y no tiene barreras, fue bautizado con el nombre de  SARS-COV2, causante de la pandemia o guerra universal o enfermedad denominada COVID-19. Está presente en más del  98 % de los estados miembro de la ONU.

Virus patentado??

Desde el mismo momento de la declaración de pandemia/guerra universal, muchos sectores no estaban de acuerdo, como siempre, la guerra  tiene sus detractores y críticos. Los disconformes califican de farsa, mentira universal, golpe de estado mundial, creación de un NOM, (Nuevo Orden Mundial) con previa planificación de los poderes fácticos  -fundamentalmente  económico– que dominan y controlan el mundo.

Esta tesitura es sustentada y tiene como soporte el hecho de que el enemigo, el virus/toxina tiene patente, es decir está registrado como un bien de la inteligencia humana y otorga derechos sobre el uso y difusión del mismo. Es decir es un bien creado (Invento ) o descubierto.

La Patente EP1 694 829-B1  fue patentado en el año 2004 como cepa de SARS (Sindrome Respiratorio Agudo severa o Grave) a favor del instituto Pasteur de Francia. Y la patente US 10130701B2 registrada en los Estados Unidos a favor del Centro para el Control y prevención de enfermedades (CDC, abreviatura en Ingles) una oficina del gobierno norteamericano. Son solo dos, hay mucho más virus patentados.

No se patenta el virus, – dicen representantes del instituto Pasteur – sino el código genético de los virus, registrar una patente no necesariamente implica creación”. La cuestión es que existen patentes de los virus o sus genomas, es decir  las instrucciones que posee cualquier entidad viva y necesarias  para su funcionamiento y transmisión a su descendencia.

La utilidad de registrar los genomas tiene que ver con la posibilidad de crear antídotos o vacunas, en este caso particular del SARS-COV2. Y el conocimiento y registro del mismo tiene validez comercial y financiero al momento de encontrar ese antídoto o vacuna.

La cuestión radica en estos patentes, que según los críticos, es parte del control y  dominio del estado interesado en el control de la población mundial, en especial China y EE.UU, que confrontados comercial y políticamente buscan ser o seguir siendo hegemónicos.

El objetivo, según los críticos, primero crear un ambiente de terror y miedo que conlleve por lo tanto a aceptar propuestas de cualquier tipo, sean sanitarias o políticas. El segundo propósito, dicen, es de orden financiero /comercial, creando el antídoto/vacuna con el cual frenar al enemigo y favorecerse con pingues ganancias producto de su comercialización. Aún quedan temas a ser analizados en relación a esta singular guerra que la desarrollaremos en capítulos siguientes.

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Centro Claridad

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